viernes, 4 de marzo de 2011

mi pequeño homenaje a Eduardo Ferro

El mar negro

Al ser homenajeado en Alcalá de Henares MORDILLO flanqueado por MINGOTE y QUINO dijo entre otras cosas que la patria es la infancia .En realidad RILKE dice que la infancia es la patria de la vida, esta perla comentaba hace tiempo con un amigo en mi ciudad natal, Santa Fe y agregó que George Bataille sostiene que la literatura es la infancia al fin recuperada. Conmovido ante tanta certeza me apresuro a recuperar retazos de esa patria. Con una imaginación desbocada me levantaba a cumplir las pequeñas tareas que mi madre me encomendaba durante el día ya fuera acomodar el desorden que dejaban mis juguetes en el patio, darle de comer a las gallinas o ir a la panadería . Aquí tenía una compañerita del colegio un poco mayor que yo Zunilda se llamaba, para mí Zuni, la panadería el rimbombante nombre de Integral .Llegaba con mi insignificante humanidad hasta el mostrador y pedía lo que me habían encargado y si era época de cometas Zunilda me daba unas hojas de papel muy liviano y blanquísimo con el que envolvían los pedidos de confitería. Regresaba con el corazón palpitante por el gesto de la niña y por el tesoro que llevaba en la mano libre de bolsas .Un potrero que albergaba una cancha de fútbol y la yegua que dejaban suelta los verduleros de mi calle se transformaba en un campo de exhibición de esos pavos reales de papel que los chicos traían de la mano de sus padres. Enormes mediomundos con los colores de Boca Juniors azul y amarillo con largas barbas de flecos y zumbadores que indicaban su imponente presencia, estaban también las cometas de Colón el equipo mas popular de Santa Fe rojas y negras que se confundían con las de Newels Old Boys que eran negras y rojas . Algunas tenían forma de barco y otras eran de una ingeniería superior pensábamos al ver esos cajones con cuatro aletas verdes y amarillas trepando mágicamente el cielo de mi barrio. Había algunas de muy humilde presencia, cuadradas a las que no se por que llamábamos tarascas cubiertas de información y que supongo pesadas por el papel de diario y el engrudo de harina y agua con que las pegábamos. Cuando veo hoy en mi mesa de trabajo un cemento en aerosol pienso en el peso que hubiésemos ahorrado y quien sabe a que altura llegarían nuestros sueños .Estos toscos ingenios tenían de contrapeso unos trapos con infinitos nudos que armaban una cola en cuya punta a veces les atábamos una hoja de afeitar que llamábamos YILE me imagino que por GILLETTE. Estos cazas furtivos tenían la agresiva misión de cortar los hilos de las mas pretenciosas .Para aguantar la fuerza que tenían en el aire las mas grandes necesitaban un hilo especial choricero que es el que se usa justamente para hacer chorizos de cerdo. El papel bueno siempre fue caro, me era imposible a veces conseguir unas hojas de ese papel de barrilete para las combinaciones mas audaces que se me ocurrían y por lo tanto quedaba afuera de la competencia en cuanto a la calidad de los materiales con que fabricaba mis cometas, por las cañas de la india no había problemas siempre podía faltar la que sostenía el alambre galvanizado donde mi madre colgaba la ropa y al hilo me lo daba Armando el zapatero porque le hacía algunos mandados. Solo quedaba el refugio de la imaginación para aquellas cometas tan blancas y radiantes vestidas con el papel que me daba Zuni. Este era el momento de la aparición del artista . Langostino Mayonesi el navegante solitario y su pequeño barco CORINA el personaje de FERRO surcaba los mares del espacio o AVIVATO de LINO PALACIO caminaba por la brisa del techo de mi casa, El gnomo pimentón de BLOTTA o DON INCOLA o TARALETI o tantos como papel me diera ZUNILDA o la llegada de la época de los trompos que nos hacia olvidar de las cometas. Eran otros tiempos poblados de fantasía y de mis primeros amores en el dibujo, creía que el mundo eran las cuatro cuadras alrededor de la casa de mis viejos y que la geografía era tan loca como yo y el MAR NEGRO era de tinta china dibujado por ALBERTO BRECCIA.