viernes, 31 de agosto de 2012


El final de Casablanca siempre nos pareció genial, en medio de la bruma Claude Reins

 , el capitán Louis Renault le dice a Rick Blaine, Humphrey Bogart ,

 o no recuerdo bien si es Bogart el que habla,

´´este es el comienzo de una hermosa amistad´´.

El negro Fontanarrosa llegó a Córdoba de improviso   con un amigo

creo que fueron a la agencia de publicidad donde trabajaba , la agencia se llamaba EXACTA

como las cámaras fotográficas. La dirección se las había dado López Puccio un publicista de Rosario

a quien conocía y que no era otro que el hermano del López Puccio de Les Luthiers .

Atraído por Hortensia quería conocernos , saber quienes éramos los que hacíamos aquel

articulo regional que ya era novedad nacional. Hortensia iba por el numero 17 y la gente la comentaba en los bares ,en la radio leían los chistes escritos en cordobés básico, el traía unos dibujos  y un curriculum   de su paso por agencias y una pagina en la revista rosarina BOOM.

Fuimos a un bar, charlamos un poco ,  era fanático del futbol y además hincha perro de Rosario Central.

Personalmente eso no me decía mucho porque no soy un tipo de ir a la cancha ni seguir un equipo soy de los que ven futbol por televisión, para el Negro era decir nada. Pero al rato mágicamente empezamos a hablar de historietas , allí cambió la cosa

aparecieron nuestros ídolos, recordábamos todas las de Hora Cero y nos confesamos seguidores de la primera hora de Hugo Pratt . Después vino el cine , ya me pedí un vino blanco y cuando nombramos a Hemingway  ya caian los créditos de Casablanca.

Nos hicimos amigos , lo lleve a mi casa, le presente a Pequeña, mi mujer , lo conoció al gringo Cognini director de Hortensia  .

Empezó al principio tímidamente mandando unas viñetas  , después nos tapaba de laburo . Nos dimos cuenta inmediatamente que era un tipo de talento lo que no sabíamos era que tuviera tanto.

Después empezó a venir seguido a Córdoba , tuvo historias con algunas de sus seguidoras , empezaba a formar parte del folklore que rodeaba a la revista y nosotros a compartir este oficio que iba tomando forma , empezamos a viajar ,nos salían propuestas a dúo , nos influenciábamos mutuamente, yo me zambullí en el dibujo y el maestro empezó a mostrar sus uñas de guitarrero , le interesaba y le salía naturalmente la narración. Pienso que fue el tipo de mas talento que conocí , las coplas le iban brotando como agua de manantial.

Entre los recuerdos imborrables de sus creaciones tengo una historieta que me envió de regalo después de uno de sus viajes donde comentamos Harry El Sucio película que habíamos visto y recordábamos de memoria los textos, cosa que después se haría mucho mas notable en su capacidad de reproducir diálogos para escribir sus cuentos.

Regresó a Rosario y me envió una pagina de un personaje al que había bautizado Boogie El Aceitoso tan duro como el cuarentaycuatro magnum de Harry pero parodiado, esa seria otras de sus características , la imitación exagerada de los estilos narrativos que elegía.

El tiempo no perdona , sus libros estaban en todas partes El Negro se convirtió en una celebridad, nos hablábamos mas espaciado por la cantidad de compromisos que tenia, pero a veces nos encontrábamos en Buenos Aires con el Negro Caloi,

recordábamos y nos cagábamos de risa cuando en un viaje que hicimos a Nueva York tomamos en contramano la séptima avenida, conducía Boogie.

Cuando se enfermó me pidió que le hiciera los dibujos, nunca supe si no era una broma del destino, no podía dibujar.

El sargento Kirk estaba herido sobre una mesa , el doctor Forbes lo atiende, por la ventana se ve una sombra con un wínchester, Forbes le pide a la enfermera su colt frontier y dispara, cae el hombre . Forbes continua atendiendo a Kirk que no se queja, el diagnostico se lee en el cuadrito dibujado por Pratt y escrito por Oesterheld,  tuvo suerte sargento , la bala dio en una costilla y se desvió, en unos días podrá cabalgar

¿Donde andaría el doctor Forbes ? lejos de Rosario, seguro.