jueves, 30 de junio de 2011

GIN

1 comentario:

Carlos Alberto Arellano dijo...

A mí me hizo pensar, porque (en mi opinión) este trabajo tiene que ver más con el tiempo que con el humor, en «Mujer pesando perlas», de Vermeer, en «El milagro secreto», de Jorge Luis Borges, y en ese capítulo de «Historia del tiempo», de Stephen Hawking, en el que el físico inglés imagina a un astronauta alargándose como un fideo y cayendo infinitamente por el interior de un agujero negro (como el alma de ese sultán que, según G. K. Chesterton, quiso construir una Torre que rebasara el cielo y terminó desmoronándose para siempre en una invertida torre de oscuridad.)