Siempre compro un libro de reproducciones de Egon Schiele, no se cuantos tengo , son siempre los mismos dibujos y algunas pinturas, pero siempre es el mismo placer , ese dibujo tan preciso, tan sensual , tan único , tan imitado , tan eterno. Varian los tamaños y la calidad de impresión , tal vez el orden de la selección, a veces aparecen algunas fotos en blanco y negro del maestro junto a sus compañeros de la academia, esa cara de culo porque al profesor de dibujo lo tenia parado en un huevo, esas mujeres que quisiera encontrar y pedirles que posen para mí para ver si se produce nuevamente la magia. Este traía unos textos escritos con una caligrafía tan personal como sus dibujos, perdón por esta tonteria, no puede ser de otra manera , la letra forma parte del dibujo y mas en él donde el dibujo mismo es una caligrafía. Recuerdo una de sus definiciones tan certeras como la punta de su lapiz. EL ARTE NO PUEDE SER MODERNO, EL ARTE ES ETERNO.